LOS DESEOS.

 

 

 

 

            Esta especie de beneficios tienen ser ofrecidos por llamamiento, proposiciones y solicitudes. Sin fuerza, sin violencia, y esta es la razón, porque se hace a manera de deseos y no de querer absoluto.

            Esto me anima mucho, porque los deseos aquí tienen su valor, pues según yo entiendo, veo que los deseos son ya como un llamamiento vida de perfección. En nosotros está responder a estos deseos con nuestras buenas obras y confiando en el Señor, para poder llegar a que nuestros deseos sean realidades, llegando al Puro Amor de Dios.

 

            Señor, después de lo que me dijeron ayer de cómo eres inmutable, pero yo dejo eso y pienso como me amas y buscas mi amor, y cómo te das a conocer que eres mi Amor, y como me das a tu divino Hijo por Amor, para que, por medio de Él, lleguemos a ser hijos adoptivos tuyos. Todo esto es para mi muy consolador, pues yo me apoyo en tu Amor, y vivo, y quiero vivir, según los deseos de tu Amor. Por lo menos así quiero vivir, dándote amor.

 

            Ayer me dijeron que cada vez que me mueva, diga: Por tu Amor.

            Esto indica que te quiero dar amor, y que éste recuerdo de darte amor, me ayuda a recordar t Presencia Divina, a vivir tu Presencia con más amor. Lo que vaya a hacer, hacerlo con mayor perfección, por tu Amor.