POBREZA INTERIOR

           

        

            Fundamental es sobre una seria pobreza exterior. Es un verdadero anonadamiento. Una muerte a sí mismo. Una liberación de los propios gustos y demás opiniones y virtudes, aún del mismo progreso espiritual. De todo lo que puede apoyar el yo. De todo lo que hace sólido y evidente, aún de las cosas buenas. Mas vale que éste yo se pierda en el Amor de Cristo, perderse así, es encontrarse, morir de esta manera, es salvarse para vivir en Cristo. Este debe ser nuestro ideal, sin este ideal nuestra vida monástica no será sólida, ni seremos verdaderamente felices en el Monasterio.

            Muchos creen que observan muy bien el voto de pobreza al tenerlo todo con permiso. Nunca creen en la pobreza, no hacen más que observar la pobreza y satisfacer con permisos sus deseos de adquirir cada vez más cosas. Pierden poco a poco ese espíritu de sacrificio que constituye el alma misma de la vida monástica.

            Nunca llegar a sentir que la pobreza consiste en no tener lo que se quiere.

            El adquirir las cosas con permiso, es amontonar más cosas, o sea, que es un aumento de cosas que van contra la pobreza.

            Al crecer en el espíritu de la vida religiosa, uno restringe sus necesidades.

  

            Señor, aunque me vea sepultada por quien Tú sabes, mientras Tú  estés conmigo y me ayudes, no temeré. Contigo soy feliz. En estos momentos me haces ver mi nada, gracias Señor, pero me siento tuya y soy feliz. Señor, me haces ver mi amor propio. Gracias Señor, con tu gracia me corregiré, porque pongo en Ti mi confianza, no me dejes Señor, sin Ti no soy nada.

            Dadme Señor esta paz en la que te encuentro. Contigo todo lo poseo, contigo amo los desprecios, te los ofrezco con amor y soy feliz.

            Con mi luchar y tu Misericordia confío en hacerme fuerte a tu amor, y así poderte amar solo a Ti, sin agobios ni apegos que me separen de tu Amor.

            Gracia Señor por las humillaciones, dame Señor la fuerza que necesito. Contigo voy segura, en Ti confío Señor.