Ayer senTi la presencia del Señor dulce y amorosamente. Yo, Señor, te quiero amar, y al sentirte con tanto amor, se que vivimos unidos en el Amor. Qué más puedo pedir que vivir  en unión de amor con mi Dios Amor. El amor de Dios es todo para mi. El es mi fortaleza, pues, al estar unido su Amor al mío, me hace fuerte en El y por El.

            Yo pongo toda mi confianza en mi Dios Amor, de El lo espero todo. Veo que su misericordia amorosa me envuelve en El, y me hace suya. Cuando me siento en Dios, mi alma se siente suya en El, yo me gozo de ese gozo, y en ese gozo soy feliz, porque El es mi gozo.