Digo a los pecadores, y me cuento entre ellos, que vayamos arrepentidos, que El está deseando perdonarnos y darnos el Abrazo de su Amor. Pienso por mi, y me propongo ceder en mis derechos por amor a Dios enfavor de cualquier hermana, y si esta no me es simpática, será con mayor obligación, aunque vea en ella una no rectitud de intencion en sus acciones.

            Debo amar a Dios sobre todo, por encima de todo, y por puro amor a El mismo, todo lo demás que ame, será dentro de este amor. Pero, siempre Dios mi primer amor. Señor, en Ti confío.