Señor, en la oración me das gran recogimiento. En este recogimiento me haces sentir tu presencia divina con dulzura, suavidad y amor. Al sentir esta presencia divina tuya Señor,, siento tu contacto divino en mi alma, contacto real, y me das un conocimiento tuyo de como eres todo dulzura, suavidad, amor... Si Tu, Señor, no fueses eso que yo siento, no me lo podrías comunicar, por eso, es un conocimiento tuyo divino en mi alma. Con razón me dijistes una vez: "Pocos me conocen como tu me conoces". Gracias Señor.

            Si Tu, Señor, me dices que piense en lo que siento, tengo que decirte esto que te digo.

            El Señor me da a entender, que no debo extrañarme de tener estos deseos de santidad, de perfección. Y sigue diciéndome: "Quiero que tu alma sea un jardín oloroso de virtudes donde Yo me pueda recrear con amor, y donde encuentre ese amor a mi Amor".